OPINIÓN BREVE:
Si lo que quieres es romper con los patrones de educación que dominaron tu infancia, este es un buen libro para ti. Para mí lo ha sido. No comulgo con todo, pero me ha enseñado (junto con otros que he leído y otros que tengo pendientes) un modo de educar diferente: desde el cariño, desde la empatía, desde la comprensión y el acompañamiento. No es la panacea y es un libro que estresa bastante: da la impresión de que si haces una cosa mal, tu hijo será infeliz toda su vida por tu culpa. Pero ofrece puntos de vista útiles que vale la pena conocer. Recomendable si sabes relativizar.
Mi valoración: